El Partido Sinaloense prioriza agenda electoral sobre justicia por Melesio Cuén
Durante su 14 aniversario, el Partido Sinaloense se enfocó en los comicios de 2027, dejando en segundo plano la exigencia de justicia por el asesinato de su fundador, Héctor Melesio Cuén Ojeda.

El Partido Sinaloense (PAS) conmemoró este fin de semana su 14 aniversario en un evento marcado por la estrategia política rumbo a las elecciones de 2027. A casi dos años del asesinato de su fundador, Héctor Melesio Cuén Ojeda, la dirigencia partidista optó por centrar su discurso en la consolidación electoral y la estructura interna, desplazando la demanda de esclarecimiento sobre el homicidio ocurrido en la misma finca de Culiacán donde, semanas antes, Ismael Zambada García fue trasladado hacia el extranjero.
La falta de una exigencia pública contundente por parte de la cúpula del partido ha generado señalamientos sobre la impunidad que rodea al caso. A más de 700 días del suceso, los integrantes del instituto político han preferido mantener un enfoque en la sobrevivencia de su registro y la expansión de su base electoral en el estado, evitando profundizar en las investigaciones que siguen abiertas en la Fiscalía General de la República.
Durante el acto oficial, los portavoces del partido hicieron un llamado a la unidad y a la organización de cara a los próximos retos en las urnas. La narrativa predominante fue la de un partido en proceso de renovación y fortalecimiento, dejando de lado los cuestionamientos sobre los avances en las indagatorias judiciales. Esta postura ha sido interpretada por diversos sectores sociales como una estrategia para desvincular al partido de las complicaciones políticas derivadas del caso Cuén.
La finca donde ocurrieron los hechos, un sitio que ha sido foco de atención nacional e internacional, sigue siendo un recordatorio de los pendientes de justicia en Sinaloa. Mientras el PAS busca legitimarse en la contienda venidera, la memoria de su fundador parece quedar relegada ante la urgencia de mantener la operatividad partidista. La ausencia de un reclamo enérgico en este aniversario subraya la transición del instituto hacia una agenda estrictamente electoral, dejando a un lado la sombra del crimen que marcó el rumbo de su historia reciente.


