Analistas financieros proyectan mayor fortaleza del peso mexicano para 2026 y 2027
Especialistas de Banorte estiman que el tipo de cambio se mantendrá en un rango competitivo, consolidando la estabilidad de la divisa nacional.

Analistas financieros de Banorte han proyectado una perspectiva positiva para la moneda mexicana, anticipando que el peso mantendrá una fortaleza significativa durante el cierre de 2026 y a lo largo de 2027. Según las estimaciones difundidas este lunes, el tipo de cambio al mayoreo podría oscilar en un rango de entre 16.75 y 17.15 pesos por dólar, reflejando una resiliencia sostenida frente a los mercados internacionales.
Esta proyección se fundamenta en el análisis del comportamiento de la economía nacional y los flujos de capital que han caracterizado el presente año. Los especialistas señalan que factores como la estabilidad en la política monetaria y la dinámica de las exportaciones mexicanas han sido determinantes para sostener la apreciación de la divisa frente a la volatilidad global que ha afectado a otras economías emergentes.
Desde la perspectiva del sector financiero, este escenario de estabilidad cambiaria contribuye a reducir las presiones inflacionarias importadas, lo cual favorece el poder adquisitivo de los consumidores mexicanos. El equipo de análisis de Banorte destaca que, de mantenerse las condiciones macroeconómicas actuales, el peso continuará siendo una de las monedas más estables en los mercados financieros de América Latina.
No obstante, los expertos subrayan que estas cifras representan proyecciones basadas en modelos econométricos y que el desempeño final dependerá de variables externas, como el comportamiento de las tasas de interés internacionales y la evolución de la demanda global. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha mantenido una comunicación constante con las instituciones financieras para monitorear estos indicadores y asegurar un entorno de certidumbre para la inversión extranjera directa y los mercados locales.
El mercado cambiario mexicano ha mostrado una notable capacidad de adaptación ante los retos económicos globales, lo cual ha generado confianza entre los inversionistas. A medida que se acerca el cierre del año, las instituciones financieras mantendrán un seguimiento puntual a las decisiones del Banco de México, elemento clave para confirmar si el peso logra consolidarse dentro de los rangos previstos para el bienio entrante.


