Aeroméxico y Compartamos Banco impulsan uso de combustible sostenible en aviación
Ambas instituciones formalizaron una alianza estratégica para integrar combustibles de aviación sostenibles, buscando mitigar la huella de carbono en el sector aéreo mexicano.

Aeroméxico y Compartamos Banco anunciaron este viernes 11 de septiembre una alianza estratégica enfocada en la adopción de combustible sostenible de aviación (SAF, por sus siglas en inglés) para sus operaciones logísticas y de movilidad corporativa. El acuerdo busca establecer una ruta de trabajo conjunta para reducir el impacto ambiental derivado del transporte aéreo, alineándose con las metas de descarbonización que persigue el sector aeronáutico a nivel global y nacional.
De acuerdo con la información técnica proporcionada por Aeroméxico, el uso de estos insumos energéticos tiene el potencial de reducir hasta un 80% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el combustible fósil convencional. Esta transición representa un paso significativo para la industria mexicana, que enfrenta el reto de cumplir con estándares internacionales de sostenibilidad sin comprometer la eficiencia operativa de sus rutas nacionales e internacionales.
La colaboración entre la aerolínea y la institución financiera contempla la implementación de esquemas de inversión destinados a la adquisición y distribución de estos combustibles. Ambas partes señalaron que la iniciativa no solo responde a una responsabilidad corporativa, sino que busca incentivar el mercado de energías limpias dentro del ecosistema de aviación civil en México, un sector que ha buscado alternativas más eficientes ante la creciente demanda de transporte aéreo.
Representantes de ambas organizaciones indicaron que, a través de esta alianza, se pretende sentar las bases para una mayor conciencia ambiental entre el sector privado. La estrategia busca que el uso de SAF se convierta en una práctica constante, integrando la participación de proveedores y aliados estratégicos que compartan el objetivo de disminuir el impacto ecológico de la aviación comercial en el país.
Este esfuerzo se desarrolla en un momento en el que diversas instituciones del sector privado mexicano refuerzan sus compromisos con la agenda ambiental. Aunque el proyecto se encuentra en una etapa de implementación operativa, las empresas han manifestado su intención de escalar estos resultados en los próximos meses, buscando posicionar a México como un referente en el uso de energías alternativas dentro del transporte aéreo regional.


