sábado, 12 de septiembre de 2026
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Activistas mantienen resistencia para proteger el último álamo en Lochiel

Más de 20 activistas se encuentran en la zona de La Noria para impedir la tala de un álamo histórico en la frontera.

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Foto: elimparcial

Un grupo de más de 20 activistas, procedentes de diversas partes de Arizona y otros estados, mantiene este miércoles una jornada de vigilancia en el área conocida como La Noria, en Lochiel. El objetivo de este colectivo es preservar un álamo de gran valor ambiental y cultural que se encuentra bajo amenaza de ser derribado en los próximos días, en una zona que colinda con el territorio mexicano.

La presencia de los manifestantes busca visibilizar la importancia de conservar la vegetación nativa en esta franja fronteriza. Los activistas han organizado guardias permanentes para resguardar el ejemplar, argumentando que el árbol es un pilar esencial del ecosistema local y un referente histórico para los habitantes de la región. La movilización ha ganado fuerza en las recientes semanas, atrayendo a personas interesadas en temas de preservación ambiental.

Aunque el sitio se ubica en una zona de alta sensibilidad política y ambiental, los participantes han mantenido sus actividades de forma pacífica. Hasta el momento, no se ha reportado intervención de las autoridades federales, aunque los organizadores han manifestado su disposición para dialogar con las instancias correspondientes sobre la protección de los recursos naturales del área.

El grupo de resistencia ha señalado que su intención es prolongar su estancia en el lugar hasta obtener garantías claras sobre la preservación del álamo. La situación refleja una creciente preocupación por el manejo de los recursos hídricos y forestales en los límites territoriales, un tema que ha cobrado relevancia entre los colectivos ambientalistas de ambos lados de la frontera.

Por parte de los defensores del medio ambiente, se ha propuesto la creación de una zona protegida que impida futuras intervenciones que pongan en riesgo el patrimonio natural de La Noria. Por ahora, el álamo permanece en pie mientras la vigilancia ciudadana continúa en el sitio, a la espera de que las autoridades competentes consideren las peticiones de los grupos ambientalistas.

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