Selva Mágica cierra sus puertas tras cuatro décadas de historia en Guadalajara
El icónico parque de diversiones tapatío concluyó sus operaciones este domingo, marcando el fin de una era de entretenimiento familiar en la zona metropolitana.

Este domingo 6 de septiembre de 2026, el parque de diversiones Selva Mágica cerró definitivamente sus puertas al público en Guadalajara, Jalisco, tras casi cuarenta años de operación continua. El recinto, que durante décadas fue un punto de referencia para el entretenimiento en la capital jalisciense, puso fin a su historia operativa dejando atrás atracciones que marcaron a diversas generaciones de habitantes de la región.
Desde temprana hora, visitantes acudieron al lugar para despedir las instalaciones, observando el cese de actividades de las montañas rusas y juegos mecánicos que caracterizaron el paisaje urbano cercano a la barranca de Oblatos. El cierre del parque responde a una decisión corporativa sobre la finalización del ciclo de vida del complejo, que en años recientes enfrentó retos operativos y de infraestructura frente a las nuevas dinámicas de recreación en la ciudad.
Autoridades municipales han señalado que el terreno donde se ubica el complejo será objeto de un proceso de análisis para determinar su uso futuro, manteniendo el diálogo con los propietarios para asegurar que el desmantelamiento cumpla con la normativa local vigente. Por su parte, los representantes del parque han indicado que buscarán facilitar la transición para los empleados que laboraban en el sitio, siguiendo las disposiciones de la Ley Federal del Trabajo.
La clausura de Selva Mágica simboliza un cambio significativo en la oferta de espacios de esparcimiento en Jalisco. A lo largo de los años, el parque se consolidó como un punto de encuentro para miles de familias tapatías, consolidando recuerdos asociados a sus juegos mecánicos y eventos especiales que definieron la identidad del entretenimiento local desde finales del siglo pasado.


