La OMC advierte que el proteccionismo comercial hundiría el PIB global
La Organización Mundial del Comercio advierte que el retroceso del multilateralismo impactaría severamente la economía global, con una contracción del 7% en el PIB y del 27% en las exportaciones.

La Organización Mundial del Comercio (OMC) emitió este 16 de septiembre una advertencia sobre los riesgos económicos que enfrentaría el mundo ante un posible freno al comercio multilateral. Según los datos analizados por el organismo, las barreras comerciales y el incremento del proteccionismo podrían derivar en una reducción del 7% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial para el año 2050, afectando la estabilidad financiera de diversas naciones.
El reporte técnico enfatiza que la fragmentación de los mercados globales tendría consecuencias directas en la fluidez de las mercancías. De acuerdo con las proyecciones de la OMC, las exportaciones a nivel global caerían hasta un 27% si las economías principales optan por cerrar sus fronteras y priorizar políticas de autosuficiencia radical, lo cual desarticularía las cadenas de suministro consolidadas en las últimas décadas.
Para México, una economía altamente integrada al intercambio internacional, este escenario representa un desafío significativo para la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y las estrategias de comercio exterior. El fortalecimiento de los tratados vigentes y la diversificación de mercados se perfilan como los mecanismos principales para mitigar el impacto de las tensiones geopolíticas que actualmente presionan al sistema comercial internacional.
Expertos en la materia señalan que el orden económico basado en reglas claras es fundamental para evitar una crisis de suministros de gran escala. La posibilidad de que el comercio se fragmente en bloques regionales aislados no solo reduciría la riqueza global, sino que limitaría el acceso a bienes esenciales y encarecería la producción industrial en sectores clave para el desarrollo económico nacional.
La OMC concluye que, lejos de proteger a las economías locales, la imposición de nuevas trabas arancelarias y no arancelarias terminaría por frenar el crecimiento económico proyectado para las próximas décadas. Ante este panorama, los gobiernos deberán buscar mecanismos de diálogo que garanticen la apertura y la equidad en las transacciones internacionales para evitar el retroceso en los niveles de bienestar global.


