Guía técnica para la hidratación efectiva durante el entrenamiento de carrera
Especialistas en nutrición deportiva explican cómo ajustar la ingesta de líquidos y electrolitos para optimizar el rendimiento físico en corredores.

Especialistas en nutrición deportiva han señalado este 3 de septiembre de 2026 la importancia de personalizar la hidratación según la pérdida de sudor y las condiciones climáticas específicas de cada región en México. De acuerdo con los expertos, mantener el equilibrio hídrico es fundamental para sostener el rendimiento físico durante carreras de larga distancia, evitando así riesgos asociados a la deshidratación o al consumo excesivo de agua que diluye los niveles de sodio en el organismo.
El proceso de hidratación debe considerar factores como la tasa de sudoración individual, la temperatura ambiental y la humedad, elementos que varían drásticamente dependiendo de la altitud y el clima de cada entidad federativa. Los especialistas sugieren que los corredores realicen pruebas de pesaje antes y después de sus entrenamientos para calcular con mayor precisión la cantidad de líquido perdido, lo que permite establecer una estrategia de reposición más eficiente y segura.
Además del agua, la reposición de electrolitos juega un papel determinante para prevenir calambres y fatiga muscular prematura durante el esfuerzo. Los expertos advierten que el sodio es el mineral más crítico durante la actividad física prolongada, por lo que su reposición debe estar ajustada a la intensidad del ejercicio y a las necesidades biológicas de cada atleta, evitando depender exclusivamente de bebidas comerciales con alto contenido de azúcares añadidos.
Entre los errores más comunes señalados por la comunidad de nutricionistas destacan el consumo masivo de agua antes de iniciar la carrera y la falta de planificación en los puntos de abastecimiento. Estas prácticas pueden derivar en molestias gastrointestinales o hiponatremia, una condición que ocurre cuando el nivel de sodio en la sangre es demasiado bajo, lo cual puede comprometer gravemente la salud del corredor.
Para optimizar los resultados, se propone que los atletas integren planes de hidratación personalizados bajo la supervisión de profesionales certificados, asegurando que la ingesta de minerales sea proporcional al desgaste energético. La recomendación es realizar ajustes progresivos en los entrenamientos, permitiendo que el cuerpo se adapte a las condiciones de calor y esfuerzo sin comprometer el bienestar general ni el rendimiento deportivo.


