Administración Trump analiza ceder terrenos del Parque Nacional Yosemite para desarrollo inmobiliario
El gobierno de Estados Unidos negocia con una empresa privada la construcción de un acceso vial en Yosemite a cambio de compensaciones territoriales.

La administración del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mantiene conversaciones para ceder una porción del Parque Nacional Yosemite a un desarrollador inmobiliario privado. El propósito central de esta propuesta es la construcción de una nueva vía de acceso que conecte una propiedad privada, ubicada en las inmediaciones del parque, con el interior de esta área natural protegida. La información fue confirmada este viernes por la representación legal de la empresa involucrada en las negociaciones.
El Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos encabeza las pláticas con la firma Kingsbarn Realty Capital, con sede en Nevada. Según la propuesta bajo análisis, la empresa obtendría el derecho de paso para la infraestructura vial a cambio de la entrega de terrenos situados en otra ubicación, una transacción que ha comenzado a generar diversas reacciones sobre el uso de los espacios públicos y la conservación ambiental en el país vecino.
Lanny Davis, representante legal de la desarrolladora inmobiliaria, indicó que las conversaciones se encuentran en una etapa técnica para definir los alcances de esta permuta de tierras. Aunque los detalles precisos sobre la extensión del terreno afectado aún no han sido publicados, la posibilidad de intervenir un área de alta relevancia ecológica ha puesto en alerta a diversos sectores interesados en la protección de los parques nacionales estadounidenses.
Esta situación ha traído a la mesa el debate sobre la gestión del patrimonio natural en la actual administración republicana. Mientras la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México, en su ámbito de competencia nacional, suele priorizar la protección de las Áreas Naturales Protegidas bajo esquemas de restricción estricta, el caso en Yosemite refleja un enfoque distinto en la política de tierras federales de Estados Unidos, donde se busca equilibrar el desarrollo privado con la infraestructura pública.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades estadounidenses no han emitido una declaración oficial detallando los plazos para la resolución de este acuerdo. El proceso permanece bajo escrutinio público, mientras grupos conservacionistas aguardan información sobre si este proyecto contará con los estudios de impacto ambiental necesarios para garantizar la integridad del ecosistema en Yosemite.


